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REFORZAMIENTO
DE LA POBLACION DE LECHUZA COMUN (Tyto alba) EN CARTAGENA, MEDIANTE HACKING.
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En
los œltimos 10 a–os, para el ‡rea de Cartagena, se conocen 14 casos de
muerte distribuidas, segœn causas, de la siguiente manera:
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Se
conocen casos de aves atrapadas con liga (pegamento). á
Se
tiene constancia de la pŽrdida de lugares de nidificaci—n por la pr‡ctica
de la escalada y la desaparici—n de antiguas construcciones. á
Los
censos espec’ficos efectuados para detectar rapaces nocturnas, arrojan
unos escasos resultados para la Lechuza, en zonas con h‡bitat propicio. á
Esta
por evaluar el impacto de insecticidas y otros productos fitosanitarios
utilizados masivamente en la agricultura intensiva de regadio, sobre todo
en las dos œltimas dŽcadas, tras la llegada de las aguas del trasvase
Tajo-Segura.
Considerando que estos casos, pueden representar una primera aproximaci—n
a los que se deben producir realmente, parece necesario adoptar medidas
de conservaci—n antes de que resulte irreparable la situaci—n de su poblaci—n
silvestre.
Entre las medidas a adoptar est‡ el reforzamiento de la poblaci—n.
La tŽcnica elegida para este f’n es el hacking o crianza campestre.
B‡sicamente, el hacking, consiste en la suelta progresiva de un
cierto nœmero de pollos colocados en un nido artificial. Estos han debido
ser criados por ejemplares irrecuperables en las instalaciones de un Centro
de Recuperaci—n de Rapaces, que suministra los pollos. La colocaci—n se
realiza a una edad en la cual ya han desarrollado una impronta con su
especie pero que aœn no puedan volar. Han de ser capaces de alimentarse
por s’ mismos y regular su temperatura de forma aut—noma de los cuidados
de sus progenitores. Diariamente se les suministra alimento sin que puedan
vernos. Como si del nido se tratara, en el momento de empezar a realizar
sus primeros vuelos, vuelven al hacking a descansar y alimentarse, hasta
el d’a en que puedan hacerlo por su cuenta. De este modo se consigue fijarlos
al lugar donde se situ— el hacking. Su utilidad est‡ ampliamente demostrada
en una extensa variedad de especies y, con la Lechuza Comœn, en pa’ses
como EEUU y el Reino Unido.
La caja del hacking est‡ construida con madera hidr—fuga, con un
acceso de 15x15 cm, situado en una de las esquinas. A travŽs de un tubo
lateral se les suministra el alimento. Se debe localizar en un lugar tranquilo
y seguro, minimizando cualquier molestia. Con ello se consigue motivar
a que los pollos vuelvan al hacking.
Los pollos, que no han tenido contacto alguno con las personas,
se introducen en el hacking, con un m’nimo de 28 d’as de edad, convenientemente
marcados con anillas met‡licas.
Cuando los pollos alcancen 50 d’as de edad, y estŽn completamente
desarrollados se disminuye ligeramente la cantidad de comida suministrada.
Esto va a coincidir con sus primeros vuelos, debiendo realizarse observaciones
nocturnas desde el exterior para observar el comportamiento de los ejemplares.
Se interrumpe el suministro de comida cuando resulte evidente que ya no
dependen de la comida del hacking, dando por finalizado el proceso.
La caja del hacking puede ser mantenida en el lugar para que pueda
ser utilizada en a–os siguientes, una vez retirado el tubo, como lugar
de reproducci—n de alguno de los j—venes liberados.
Se proceder‡ al marcaje de los jovenes con radioemisores para su
seguimiento por radiotracking. De esta manera se podr‡ realizar una evaluaci—n
del proceso seguido y conocer su eficacia para futuros a–os.
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ANSE
© 2001
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